¡¡¡Cuidado con el golpe de calor!!!

28 Jul, 2017

¡¡¡Cuidado con el golpe de calor!!!

El golpe de calor es un trastorno frecuente, urgente y muy serio, con riesgo de muerte por los daños que se producen en los órganos del animal debido a un aumento exagerado de su temperatura corporal.

Lo mejor, como siempre, es prevenirlo:

– Dales de beber agua regularmente y que siempre la tengan disponible
– Nunca los dejes encerrados en coches o lugares pequeños
– No les saques a pasear a las horas de más calor
– No dejes que hagan ejercicio mientras haga calor
– Si están en un patio, terraza, esperando en la puerta de una tienda … que tengan una buena sombra
– En los viajes, lleva agua, toallas húmedas, permite que se cambien de sitio a donde no les dé el sol y haz descansos para que pueda estirar las patas!

Aumentaremos estas medidas en las razas “chatas”, en animales con problemas cardio-respiratorios o debilitados, pues tienen mayor riesgo de desarrollar un golpe de calor.

Síntomas del golpe de calor

Un perro o gato que ha sufrido un golpe de calor muestra los siguientes síntomas:

  • Está perezoso y sin ganas de moverse, agotado, débil.
  • Su respiración es rápida o dificultosa y las mucosas de las encías y de la conjuntiva están azuladas.
  • Temblores musculares e incluso vómitos.
  • Le aumenta el ritmo cardíaco.
  • Se tambalea.

A raíz de estos síntomas, si el animal no es tratado a tiempo, puede que esta dolencia se agrave y:

  • Le aparezcan pequeñas manchas de sangre en la piel.
  • Padezca una hemorragia gastrointestinal.
  • Sufra una insuficiencia hepática o renal.
  • Se vea afectado por un edema cerebral.
  • Le fallen los órganos.

La temperatura media de los perros es de 38 – 38,5°C, pero cuando sufren un golpe de calor, ésta puede llegar a los 42°C o más.

Pasos a seguir ante un golpe de calor:

Por la gravedad de esta dolencia, a la menor sospecha debemos llevar al perro o gato de inmediato a la clínica. Desde el primer momento y durante el traslado hasta la clínica, nuestro objetivo será el de bajar la temperatura corporal del animal, pero no podemos hacerlo de cualquier manera.

1.- Llevémosle a un sitio a la sombra, fresco y ventilado y comenzaremos a aplicarle frío en las zonas más importantes, como son cabeza, cuello, ingles y axilas. De este modo, refrescaremos la sangre que va hacia el cerebro, evitando un posible daño cerebral  y bajaremos la velocidad de la respiración.

2.- Debemos poner al animal bajo un chorro de agua o sumergirle en la bañera (no muy fría) y humedecerle la boca sin obligarle a beber. Cuando veamos que la respiración se ha normalizado, podremos sacarlo de debajo del agua pero manteniendo siempre el control de su temperatura.

3.- Podemos ayudarnos con ventilador o pasar cubitos de hielo por la nariz, ingles, axilas y por los lados del cuello.

4.- A pesar de todos estos esfuerzos, es fundamental que cuando nos sea posible, llevemos al perro o gato a la clínica para hacerle un reconocimiento y si fuera necesario administrarle la medicación adecuada para que acabe de recuperarse y prevenir complicaciones.

Lo que NO debemos hacer NUNCA:

1.- No cubrir o envolver a nuestra mascota con toallas, de esta manera el calor aumenta en vez de salir.

2.- No utilizar agua completamente helada, es mucho menos eficiente.

3.- No administrar medicamentos para bajar la fiebre

4.- No friccionar la piel con alcohol

Y recordad que el golpe de calor es una emergencia que puede provocar un fallo multiorgánico irreversible. Por eso, ante los primeros síntomas hay que actuar y acercarse a una Clínica Veterinaria.

 


Leer entrada anterior
¿Has decidido viajar en coche con tu mascota estos días?

Si eres de esos afortunados, no dejes de mirar estos consejos para hacer tu viaje cómodo y seguro para todos....

Cerrar